La opinión de Tenerife
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Hay que ver con los que teníamos
por cantautores clásicos
Hay que ver con los que teníamos por cantautores clásicos,
la de sorpresas que están dando. Ruper Ordorika, doce discos
a sus espaldas, la principal voz del rock vasco con contenido y
letras. Parece que, tras su penúltimo disco en directo Gaur
también reseñado en estas páginas, poco más
había que añadir a una carrera que no ha llegado a
más por la distancia que impone el cantar en euskera. Pues
toma disco, a la mañana siguiente, que sería la traducción
de Hurrengo Goizean. Ruper afina las letras hasta alcanzar un lirismo
reposado, lean las traducciones de Bernardo Atxaga del libreto,
merece la pena. Ruper rebusca en esa voz asentada, llena de matices
graves. Ruper se rodea de tres músicos que saben de esto,
y quedan unas canciones limpias, de bajo, batería, guitarra
y voz comedidas, sin estridencias pero sin echar nada en falta.
Los veteranos cantantes-compositores, después de los cantos
de sirena de la electrónica, retoman el rock bien tocado
para grabar discos grandes. Suerte para nosotros, los oyentes.
Job
Ledesma